prevenir.

LA REVISTA DE LA MUTUALIDAD GENERAL DEPORTIVA

prevenir.fundacionmgd.org / www.fundacionmgd.org / fundacionmgd.foroactivo.com / www.mgd.es

PORTADA

EDITORIAL

NOTICIAS

REPORTAJES

ENTREVISTAS

INVESTIGACIÓN

PREVENCIÓN

LEGISLACIÓN

EMPRESAS

AGENDA

ENVÍO DE ARTÍCULOS

SUSCRIPCIÓN GRATUITA

PUBLICIDAD

CONTACTAR


 

¿DESEA RECIBIR INFORMACIÓN SOBRE EL CONGRESO? E-MAIL: Acepto política de privacidad


¿DESEA SUSCRIBIRSE GRATUITAMENTE A PREVENIR? Mail:


Acepto política
de privacidad

INVESTIGACIÓN Y PREVENCIÓN

LA SOLEDAD DEL DEPORTISTA

A veces, detrás de esta práctica no sólo se encuentra la
necesidad de mantenerse en forma o divertirse con la práctica
deportiva. Sino que regularmente algunas personas realizan estas actividades como medio de desconexión de las preocupaciones
de la vida diaria y de las tensiones personales

Por Mónica de Lucas Martínez
Psicóloga

El deporte es uno de los fenómenos más populares de nuestro tiempo y no cabe duda que muchas personas lo realizan como medio de integración en determinados grupos sociales y establecimiento de nuevas relaciones. Sin embargo, muchas de las modalidades deportivas tienen un carácter solitario, lo que supone analizar los aspectos motivacionales de la realización de este tipo de prácticas deportivas desde un término mucho más amplio, un aspecto que puede incluso evolucionar a lo largo de la vida del deportista. Así, en la literatura consultada, encontramos que algunos estudios(1) han puesto de manifiesto que los motivos que una persona tiene cuando empieza a practicar un deporte son más numerosos y no directamente relacionados con la actividad concreta, pasando a ser más específicos según va adquiriendo mayor conocimiento de su deporte y del contexto que lo rodea.

Deporte y motivación
Por tanto, siguiendo esta línea de pensamiento, es probable que el aprendizaje de la habilidad deportiva suponga cambios motivacionales derivados del establecimiento de las relaciones sujeto/entorno (Riera, 1989; Gordillo, 1999). En la base de esta relación entre el deportista y el entorno que rodea a un determinado tipo de deporte encontramos, según Durand (1968) cuatro categorías deportivas:

  • Deportes individuales, caracterizados por el hecho de poner frente a frente al deportista y su meta.
  • Deportes colectivos, caracterizados por la necesidad del deportista de integrarse en una acción de grupo.
  • Deportes de combate, caracterizados por la confrontación entre dos deportistas.
  • Deportes al aire libre, caracterizados por desenvolverse en plena naturaleza y la oposición se encuentra en los elementos naturales.

A continuación analizaremos detalladamente las características que definen a las dos primeras categorías nombradas.

Deportes individuales y deportes colectivos
Los deportes individuales son aquellos en los que el deportista debe realizar una determinada actividad en solitario para superar un objetivo, que puede medirse en tiempo (por ejemplo, en motociclismo, atletismo, etc.), en la distancia (como en el lanzamiento de peso, entre otros), en una correcta ejecución técnica (como ocurre en natación sincronizada) o en una determinada precisión y control de un gesto (por ejemplo, en golf). Las características más importantes, por tanto, de los deportes individuales son que el deportista está sólo y tiene un objetivo prefijado. Vamos a verlo con más detalle:

  • Deportista solitario: La actividad deportiva es realizada por un solo deportista, sin más ayudas, sin relacionarse con otros compañeros o adversarios. Las implicaciones de este tipo de deportes suelen suponer que el jugador tiene:
    • Un alto grado de autosuperación, que le lleva a intentar constantemente mejorar su propia marca.
    • Un alto grado de autoevaluación, para poder analizar sus propios errores.
    • Y un alto grado de aceptación de la responsabilidad, ya que es imposible culpar a otros si no puede alcanzar los objetivos propuestos.
  • Objetivo prefijado: Al conocerse de antemano el objetivo que debe alcanzarse, el deportista deberá dominar la técnica e intentar automatizar los movimientos si quiere conseguir la meta deseada.

Los deportes colectivos, por su parte, son aquellos en los que un equipo compite con otros para lograr una mayor puntuación (como ocurre en fútbol, baloncesto, etc.). La característica esencial es que debe existir una cooperación entre los miembros de un mismo equipo (compuesto por dos o más compañeros) y una oposición a los deportistas contrarios. Por tanto, en este caso, y a diferencia de los deportes de carácter solitario, el objetivo debe alcanzarse gracias a la colaboración de todos los miembros de un mismo equipo. Además, existe un equipo rival que por su parte también luchará por alcanzar ese mismo objetivo y por evitar que el contrario lo logre antes o en mayor número.

Deporte en solitario
En muchas ocasiones nos encontramos a personas que deciden realizar algún tipo de actividad deportiva en solitario de manera ocasional o más o menos de forma habitual, pero sin ningún tipo de asesoramiento profesional. A veces, detrás de esta práctica no sólo se encuentra la necesidad de mantenerse en forma o divertirse con la práctica deportiva. Sino que regularmente algunas personas realizan estas actividades como medio de desconexión de las preocupaciones de la vida diaria y de las tensiones personales. Así queda reflejado en los datos aportados por la Encuesta sobre hábitos deportivos en la Comunidad Autónoma del País Vasco (CAPV) en 2008, realizada sobre una muestra 1.001 personas.
El ritmo de vida predominante en nuestros tiempos y en la sociedad que nos ha tocado vivir supone, en la gran mayoría de las ocasiones, que el trabajo nos robe tiempo de nuestra vida destinado al ocio y lo que se conoce como “tiempo libre”. Conseguir desconectar de nuestras actividades laborales es algo necesario e imprescindible, pero puede llegar a convertirse en algo realmente complicado. Incluso, es probable que lo consigamos temporalmente, pero existen periodos de verdaderos “atracones” de trabajo que no harán más que ocasionar posteriores situaciones en las que nuestro rendimiento se vea seriamente perjudicado. Después de varios días trabajando más de la cuenta es fácil entrar en una dinámica de desgaste que puede incluso minar nuestra salud. Llegados a ese punto, no queda más remedio que tomarse un descanso necesario, aunque probablemente involuntario, que nos hace perder horas de la jornada laboral o días enteros de productividad.
A continuación se nombran unas cuantas pautas(2) a tener en cuenta para que el tiempo libre o, más concretamente, el tiempo destinado al ocio que tengamos, sea de buena calidad, independientemente de su duración. Entendiendo de “buena calidad” aquel tiempo ocioso que nos permite desconectar fácilmente de nuestra actividad laboral.

  • Realizar tareas totalmente diferenciadas en el trabajo y en el tiempo de ocio. A ello nos ayudará también la diferenciación de ambientes.
  • Durante el tiempo libre, elegir actividades que realmente nos gusten, de las que podamos disfrutar plenamente. En general, tratar de aprovechar al máximo esos momentos de relax y focalizarnos por completo en ellos.
  • Terminar de trabajar un poco antes de empezar una actividad lúdica, para hacer una ruptura temporal que nos permita entrar en la actividad placentera libres de pensamientos laborales.
  • Si nos cuesta dejar de pensar en el trabajo, es interesante también compartir con otras personas el tiempo libre. Intentar disfrutar al máximo de la familia o los amigos y dedicarles nuestra atención. La idea básica es compartir una actividad donde otras personas tengan inquietudes distintas a las laborales.
  • Huir del sedentarismo. Si trabajamos durante un periodo largo de tiempo sentados o realizando escaso número de movimiento, es importante moverse en nuestros ratos libres. Una buena opción puede ser salir a pasear o hacer deporte. Esto redundará en la mejora de nuestra salud.

Por otra parte, existen modalidades deportivas con carácter profesional cuya esencia es precisamente la soledad. En estos casos el deportista tiene un espacio para el autoconocimiento de la respuesta del organismo. La dispersión mental es diferente, ya que el pensamiento se dirige hacia donde el deportista apunta sus objetivos. En el siguiente apartado, entraremos a analizar las características de un acontecimiento deportivo de gran interés que tiene lugar cada cuatro años y que consiste básicamente en dar la vuelta al mundo en solitario vía marítima.

Vendée Globe
Como se anunciaba anteriormente, la Vendée Globe es una aventura marítima que consiste en recorrer el mundo sin realizar ninguna escala. A simple vista, parece sencillo. Pero si añadimos que se trata de una carrera para navegantes en solitario, con embarcaciones monocasco de 60 pies (18 metros y 20 centímetros) y que exige a los participantes competencias técnicas muy variadas y una resistencia física de alto nivel, parece que el asunto se complica. Por ello, para muchos esta carrera es conocida como el “Everest de los mares”.
La Vendée Globe tiene lugar cada 4 años. Su punto de salida y llegada es en Les Sables d´Olonne en Francia, pasando por tres cabos: el Cabo de Buena Esperanza, el Cabo Lewin y el Cabo de Hornos. El recorrido total de esta ruta es de 43.000 kilómetros.


Imagen tomada de http://www.bizkaia.net

La primera edición se celebró en 1989. Y desde entonces periódicamente sus participantes nos han ido dejando testimonios que nos acercan a la dura realidad que durante muchos días llegan a vivir, la mayor parte del tiempo en soledad. A continuación se recogen algunos de estos testimonios:

  • Alain Gautier, 1992 (2ª Edición). “La Vendée Globe es seguramente la carrera que me ha aportado más, sobre la vida en general y sobre mí mismo”.
  • Christophe Auguin, 1996 (3ª Edición): “La Vendée Globe te marca profundamente. Necesitaré varios meses para volver a la vida normal”.
  • Michel Desjoyeaux, 2000 (4ª Edición): “Más de 90 días haciendo este recorrido te enseñan muchas cosas. Hay momentos muy duros y otros geniales. Esta vuelta al mundo en solitario se convierte en una fuerte página en tu historia: Te hace envejecer, te hace madurar, y te enseña a relativizar las cosas de la vida”.

BIBLIOGRAFÍA
1. Martín-Albo Lucas, J., Núñez Alonso, J.L. yNavarro Izquierdo, J.G. (1997): “Clasificación De Los Deportes En Función De La Evolución De Los Motivos Atendiendo Al Tiempo De Práctica Y El Género”. En R.E.M.E. (Revista Electrónica de Motivación y Emoción). volumen: 5 número: 11-12.

2. Monteiro Lazaro, J. (2007): “Aprender a desconectar”. Manual del buen freelance.
En http://www.desarrolloweb.com/articulos/aprender-a-desconectar.html

3. Testimonios extractados de: http://www.fondear.com/Todo_Regatas/Vendee_Globe/IndiceVendeeGlobe.htm

© Fundación de la Mutualidad General Deportiva- 2010