La palabra motivación deriva del latín motus, que significa «movido», o de motio, que significa «movimiento». En Psicología se entiende la motivación como todos aquellos estímulos que llevan a las personas a realizar determinadas acciones y persistir en ellas para su culminación. Por tanto, este término está íntimamente relacionado con la voluntad y el interés. En último término, podemos definir la motivación como el énfasis que pone una persona hacia una determinada actividad como medio de satisfacer una necesidad, creando o aumentando con ello el impulso necesario para que ponga en marcha esa actividad o las acciones que sean necesarias, o bien para que deje de hacerlo. Es decir, son las actitudes que dirigen el comportamiento de una persona hacia una determinada actividad frente a otras que pueden tener un carácter más recreativo. Estas actitudes funcionan como un impulso, el cual inicia, guía y mantiene el comportamiento, hasta alcanzar la meta u objetivo deseado.
¿Qué es la motivación?
Es aquí donde empezamos a vislumbrar el funcionamiento de las expectativas. Éstas generan sentimientos subjetivos asociados a un resultado objetivo. Por tanto estamos hablando de dos dimensiones claramente diferenciadas: el resultado y los sentimientos.
Si nos distanciamos por un momento de los sentimientos producidos por el resultado obtenido, podemos analizar objetivamente lo que ha sucedido y corregir de cara a futuras ocasiones los aspectos necesarios para obtener un resultado positivo, más acorde a las expectativas iniciales que generaría en nosotros sentimientos mucho más positivos.
Se exige, por tanto, la existencia de una necesidad. El carácter de ésta puede ser absoluto, relativo, de placer o de lujo. Siempre que se esté motivado a algo, se considera que ese algo es necesario o conveniente. La motivación es el vínculo que une o lleva esa acción a satisfacer esa necesidad o conveniencia, o bien a dejar de hacerlo. Los motivos pueden agruparse en diversas categorías:
- Motivos racionales (se analizan con detenimiento todas las alternativas y se escogen en base a criterios objetivos) vs. emocionales (selección de metas en base a criterios subjetivos o personales).
- Motivos egocéntricos (movidos por factores que satisfacen al propio individuo) vs. altruistas (cuyo objetivos mira hacia el resto de las personas).
- Motivos de atracción o positivos (aquella motivación que nos impulsa hacia un objeto o acción determinados) vs. de rechazo o negativos (la que nos aleja de ellos).
La motivación puede ser debida a factores intrínsecos y afactores extrínsicos. Los primeros vienen del entendimiento personal del mundo que nos rodea y los segundos vienen de la incentivación externa de ciertos factores, entre los que suele destacar el dinero. Mientras que este último bloque de factores puede verse incrementado o perjudicado a lo largo del tiempo, los intrínsecos dependen del significado que le dé la persona a lo que hace. Si bien es cierto que los llamados factores extrínsicos también dependen de esta interpretación de la persona, éstos pueden cambiarse radicalmente de forma muy rápida mientras que los intrínsecos requieren de un trabajo de asimilación más adecuado a la mente del individuo.
¿Cómo actúa la desmotivación?
Un término radicalmente opuesto al de motivación, es el de la desmotivación. Este término hace alusión aun sentimiento de desesperanza ante los obstáculos, un estado de angustia y pérdida de entusiasmo, disposición o energía. Aunque la desmotivación puede verse como una consecuencia normal en las personas cuando se ven bloqueados o limitados a la hora de alcanzar sus metas u objetivos por diversas causas, tiene consecuencias que deben prevenirse. Ante el estado de desmotivación la persona puede llegar a presentar pensamientos pesimistas y sentimientos de desánimo que se originan como consecuencia de la generalización de experiencias pasadas negativas, propias o ajenas, y la autopercepción de incapacidad para generar los resultados deseados. Desde este punto de vista, defendido por el Dr. en Psicología Renny Yagosesky, la desmotivación puede resultar claramente nociva si se convierte en una tendencia recurrente o estable, pues tiende a afectar la salud, a limitar la capacidad de vinculación y a desfavorecer la productividad por cuanto afecta la confianza en uno mismo, el flujo de la creatividad, la capacidad de tomar riesgos y la fuerza de la voluntad.
La jerarquía de necesidades de Maslow(1)
El origen de la motivación y su efecto en la conducta observable ha creado un amplio debate entre las distintas escuelas de psicología. Entre ellas, la más conocida es, sin duda, la teoría de la motivación de Maslow. Este autor elaboró su teoría sobre la motivacion en base al concepto de jerarquía de necesidades que influyen en el comportamiento humano. Maslow concibe esta jerarquía por el hecho de que el individuo es un ser cuyas necesidades crecen durante su vida. A medida que las personas van satisfaciendo sus necesidades básicas, otras más elevadas ocupan el predominio de su comportamiento. Las necesidades, según esta teoría, tienen la siguiente jerarquía:
- Necesidades fisiológicas:aire, comida, reposo, abrigo. etc.
- Necesidades de seguridad: protección contra el peligro y las privaciones.
- Necesidades sociales: amistad, pertenencia a grupos, etc.
- Necesidades de estima: reputación, reconocimiento, autorespeto, amor, etc.
- Necesidades de autorealizacion: realización del potencial, utilización plena de los talentos individuales, etc.
Esta jerarquía de necesidades presenta una configuración piramidal, conocida como la “Pirámide de Maslow”, que el lector puede observar a continuación.

A pesar de que el autor reconoce que las necesidades, los valores sociales y las capacidades en el individuo varían con el tiempo, esta teoría reconoce que el proceso es semejante en todas las personas. Es decir, a pesar de que los patrones de comportamiento varían, el proceso que los origina es básicamente el mismo para todas las personas. En ese sentido, existen tres premisas que hacen dinámico el comportamiento humano, que son:
- El comportamiento es causado: Existe una causalidad del comportamiento. Tanto la herencia como el ambiente influyen de manera decisiva en el comportamiento de las personas, el cual se origina en estímulos internos o externos.
- El comportamiento es motivado: En todo comportamiento humano existe una finalidad. El comportamiento no es casual ni aleatorio, siempre está dirigido u orientado hacia algún objetivo.
- El comportamiento está orientado hacia objetivos: En todo comportamiento existe un impulso, un deseo, una necesidad, una tendencia, expresiones que sirven para indicar los motivos del comportamiento.
Finalmente destacar los siguientes aspectos importantes de esta teoría tan relevante sobre el tema que nos ocupa:
- Una necesidad satisfecha no origina ningún comportamiento, solo las necesidades no satisfechas influyen en el comportamiento y lo encaminan hacia el logro de objetivos individuales.
- El individuo nace con un conjunto de necesidades fisiológicas que son innatas o hereditarias. Al principio, su comportamiento gira en torno a la satisfacción cíclica de ellas (hambre, sed, sueño, etc.)
- A partir de cierta edad, el individuo comienza un largo aprendizaje de nuevos patrones de necesidades. Surge la necesidad de seguridad enfocada hacia la protección contra el peligro, contra las amenazas y contra las privaciones. Las necesidades fisiológicas y las de seguridad constituyen las necesidades primarias, y tienen que ver con su conservación personal.
- En la medida que el individuo logra controlar sus necesidades fisiológicas y de seguridad, aparecen lenta y gradualmente necesidades mas elevadas: sociales de estima y de autorealizacion.
Motivación en los equipos deportivos
Alcanzar el desempeño óptimo de un grupo requiere dedicación, enfoque y disciplina. Los vínculos que existen entre sus miembros necesitan ser fortalecidos continuamente. Es esencial que las relaciones del equipo sean sólidas.
A continuación se detallan algunas pautas básicas para el desarrollo de lazos grupales más sólidos con el objetivo de optimizar el resultado final del equipo deportivo(2):
- Seleccionar a las personas más adecuadas: Es una cuestión clave tener una correcta combinación de personas en el equipo. Ello se consigue mediante una buena selección de aquellos individuos con conocimientos, intereses y experiencia relevantes, así como que cada uno de los componentes, a su vez, posea adecuadas habilidades interpersonales, capacidad de disfrute de la actividad deportiva en cuestión y buena disposición para la colaboración.
- Fomentar un clima de trabajo en equipo: Mediante la definición de los principios básicos del trabajo desde un principio. La creación de un entorno de juego cooperativo representa una instancia crítica para el éxito final del equipo. Una vez que éste desafío es alcanzado, será posible para el grupo tomar como propias la misión, la estrategia y las tácticas a utilizar el en terreno de juego.
- Promover el diálogo abierto entre los miembros del equipo: Uno de los propósitos de un equipo de trabajo (deportivo o no) es acrecentar los aportes por parte de cada uno de sus miembros. Un ambiente colaborativo facilitará la libre expresión de ideas y opiniones.
- Ser claro respecto a sus expectativas: Estableciendo objetivos y responsabilidades compartidos contribuirá a que el equipo se desempeñe eficazmente. Las personas necesitan conocer qué resultados se espera de ellas y cuál es el plazo en que deben lograrlo. De esta manera se crea cohesión grupal, indispensable para obtener un óptimo resultado.
- Proveer los recursos necesarios para el equipo: Para el correcto desempeño de la labor deportiva, el equipo necesita un lugar adecuado y el tiempo suficiente para poder entrenar.
De la misma manera, es importante contar con el personal técnico necesario y un presupuesto realista. Es decir, se trata de hacerle al equipo el camino lo más fácil posible con el objetivo de que puedan enfocarse en la maximización de su trabajo y el alcance de resultados.
- Celebrar el trabajo en equipo: Reconocer y recompensar los esfuerzos realizados por los distintos miembros del equipo. El tipo de premio no es tan importante como el hecho de reconocer públicamente el trabajo bien hecho.
Bibliografía
(1) Maslow, A. (1943): “A Theory of Human Motivation”.
(2) De León, D. (2009): “Secretos para un buen trabajo de equipo”. En Bumeran.com
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